Terapia ocupacional

¿Qué es la terapia ocupacional?

La terapia ocupacional es el conjunto de técnicas, métodos y actuaciones, que a través de actividades aplicadas con fines terapéuticos previene y mantiene la salud, y favorece la restauración de la función para conseguir independencia y reinserción.

 

Terapia ocupacional infantil 

La terapia ocupacional infantil se centra en fomentar la independencia de los niños/as en su día a día y maximizar el potencial de cada uno de ellos/as. El campo de la terapia ocupacional en pediatría es amplio, englobando desde la atención temprana a la adolescencia.

Desde esta disciplina se evalúa y se programan objetivos en cada una de las áreas ocupacionales:

  • Actividades de la Vida Diaria (AVD): busca la independencia en el vestido, alimentación, movilidad, transferencias, control de esfínteres, baño e higiene personal.
  • Juego: adaptando el juego a sus características y buscando mayor motivación e interés por este.
  • Aprendizaje y escuela: trabajando por la mejora de diferentes destrezas que le vayan permitiendo alcanzar los diferentes objetivos curriculares.
  • Habilidades y destrezas de motricidad fina.
  • Procesamiento y modulación sensorial.
  • Planificación y organización motriz.
  • Destrezas cognitivas.
  • Autorregulación.

 

La terapia ocupacional fomenta el desarrollo de las habilidades cognitivas, físicas, sensoriales y motrices, y ayuda mejorar el autoestima y la satisfacción.

El punto de partida de toda intervención se basa en conocer las capacidades del niño y adaptar la actividad, pudiendo dividirla en tareas más sencillas que le faciliten su realización. También permite adaptar el entorno del niño/a (su casa, la escuela, parque…) con el fin facilitar su independencia y autonomía.

La terapia ocupacional infantil atiende a población muy variada con diferentes patologías y trastornos como:

  • Parálisis cerebral.
  • Trastornos genéticos.
  • Trastorno del espectro autista y trastornos del neurodesarrollo.
  • Trastornos motores y psicomotores.
  • Trastorno del déficit de atención e hiperactividad.
  • Trastornos en el desarrollo.
  • Trastornos en el procesamiento sensorial.
  • Discapacidad intelectual.
  • Problemas de alimentación.
  • Dificultades en autonomía en: actividades de la vida diaria, desarrollo y aprendizaje, motricidad.