TERAPIA OCUPACIONAL EN LA ALIMENTACIÓN INFANTIL

 

 

TERAPIA OCUPACIONAL EN LA ALIMENTACIÓN INFANTIL

La terapia ocupacional en el contexto de la alimentación en niños se centra en ayudar a los pequeños a desarrollar las habilidades necesarias para alimentarse de manera independiente y saludable. Esto puede ser especialmente útil para niños que presentan dificultades en la alimentación debido a condiciones como trastornos del espectro autista, parálisis cerebral, o problemas sensoriales.

 

¿Qué hacemos los terapeutas ocupacionales?

La terapia ocupacional desempeña un papel fundamental en el ámbito de la alimentación infantil, abordando desafíos sensoriales, motores y conductuales que pueden afectar en  la alimentación de los niños. Los terapeutas ocupacionales trabajamos con niños que presentan rigidez en la presentación de los alimentos, dificultades en la coordinación oromotora o en la tolerancia a texturas, sabores y olores, que afectan su disposición a probar nuevos alimentos y restringe su dieta.

A través de intervenciones específicas, los terapeutas ocupacionales ayudan a los niños a desarrollar habilidades motoras orales, mejorar el procesamiento sensorial y promover la independencia en la alimentación. Además, la terapia ocupacional puede ser crucial para abordar problemas de control postural y coordinación relacionados con la alimentación. Al trabajar en colaboración con otros profesionales de la salud, como nutricionistas y pediatras, los terapeutas ocupacionales contribuímos a un enfoque integral que apoya el desarrollo saludable y la mejora de la experiencia alimentaria en la infancia.

 

 

Cocinando, Pasteles

 

Algunos de los aspectos clave a trabajar en terapia ocupacional con la alimentación en niños serían :

1. Desarrollo de habilidades motoras: Los terapeutas ocupacionales trabajan en mejorar la coordinación y la destreza manual, lo que es esencial para manejar utensilios, masticar y tragar.

2. Sensibilidad sensorial: Muchos niños tienen aversiones a ciertos sabores, texturas o colores de los alimentos. La terapia puede incluir actividades que ayuden a los niños a explorar y aceptar diferentes alimentos de manera gradual.

3. Rutinas de alimentación: Se pueden establecer rutinas y estrategias para hacer que la hora de la comida sea más predecible y menos estresante, lo que puede ayudar a los niños a sentirse más cómodos.

4. Educación para padres: Los terapeutas también trabajan con los padres para proporcionarles herramientas y técnicas que pueden usar en casa para fomentar hábitos alimenticios saludables.

5. Intervención personalizada: Cada niño es único, por lo que la terapia se adapta a las necesidades específicas de cada uno, teniendo en cuenta sus preferencias y desafíos.

 

Si tienes más preguntas o necesitas información adicional sobre este tema, ¡no dudes en preguntarnos!!

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